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La pedida de mano es uno de los momentos más importantes de nuestra vida. Es el primer paso hacia nuestra boda y también lo vivimos con muchísima ilusión y nervios, pues sin duda será un momento recordado para toda la vida.

Antiguamente la pedida de mano era todo un acontecimiento, donde el novio se presentaba a los padres de la novia para mostrarle su interés de casarse con su hija y demostrarles que es capaz de ofrecerle un hogar, una familia, una estabilidad… y en definitiva, que cuidaría bien de ella. En este acto, el objetivo primordial era obtener el consentimiento de la familia de la novia, pues era imprescindible para el comienzo de una vida juntos.

Hoy en día, la mayoría de las parejas piensan o pensamos, que este paso ya no es necesario, aunque nos parece un gesto muy respetuoso y bonito, el hacer partícipe a nuestros padres. Actualmente la pedida de mano se hace a la persona con la que nos queremos casar, da igual si es hombre o mujer y si acepta ¡habemus boda!

Muchos jóvenes conviven juntos antes de casarse, otros siguen en el hogar familiar pero planean su boda juntos sin contar con el consentimiento de nadie… y esto es porque la mentalidad nuestra ha cambiado muchísimo. Lo que sí seguimos haciendo es celebrarlo, bien sea en la intimidad o con nuestros más allegados.  Sea o no un momento exclusivo de los novios, sin duda es una razón más para celebrar, pues el día de la boda pasa demasiado rápido.

Pero … ¿cómo hacer la pedida de mano? Pues si quieres seguir con el estilo tradicional a pesar de que el sí lo tenga que dar tu pareja, lo normal es lucir un look acorde con la ocasión y juntar a nuestros más allegados en casa del futuro suegro. En esta fiesta se harían los tradicionales regalos de reloj para el novio y anillo para la novia. El lugar para celebrarlo se podría cambiar a un restaurante, ya dependiendo de la formalidad que cada uno le quiera dar al momento y de las costumbres de vuestras familias. Es muy importante tener preparado un discurso o una idea de lo que vamos a decir para pedir la mano de nuestra amada: agradecer a la familia por la fiesta y el recibimiento, manifestar la intención de contraer matrimonio y presentar lo mejor de nosotros mismos, demostrando nuestras buenas intenciones y el amor que sentimos hacia ella. Sin duda, si dejamos hablar a nuestro corazón todo saldrá bien.

Si vuestra idea es preparar una sorpresa rodeado de vuestros familiares y amigos y que no se lo espere en absoluto, lo mejor sería utilizar una fecha señalada y hacerlo en medio de la fiesta. Podéis hacerlo en un cumpleaños, la boda de un amigo (siempre poner en conocimiento a los novios de lo que queréis hacer), una cena familiar o incluso durante un partido de fútbol. Sea como sea, es muy importante que cuentes con el apoyo y el conocimiento de familiares o amigos para que te ayuden a llevar la propuesta adelante sin dar lugar a posibles errores o meteduras de pata.

¿Quieres que sea único, especial y vosotros dos solos? sin duda eres un romántico y seguro que ya tienes mil ideas sobre cómo hacerlo. Hay quien opta por una escapada rural y sacar el anillo durante el desayuno recién levantados y disfrutando de la naturaleza… o quizás prefieras reservar una noche de hotel en un sitio bonito, salir a cenar y sorprender a tu pareja en el momento menos inesperado para luego celebrarlo entre burbujas en vuestra habitación. Planear un viaje por vuestro aniversario, o las vacaciones de verano, también será un momento inolvidable para darles el anillo que dará comienzo a nuestra vida juntos para siempre.

El amor no tiene límites, así que tu imaginación tampoco los tenga. Haz de la pedida de mano un momento único y maravilloso que recordaréis toda la vida, y que contaréis a vuestros hijos y nietos si está en vuestros planes formar una familia. Sin duda nuestro consejo es contratar a un fotógrafo, o pedir a un cómplice que ejerza como tal si no es posible contar con uno profesional… e incluso ser nosotros mismos los que nos encarguemos de tener el móvil grabando sin levantar sospechas para inmortalizar ese momento. Cuando os pregunten cómo fue la pedida de mano, no sólo podréis contarlo sino que podrán verlo… y el recuerdo será eterno.